Seleccionar página
ComunicaciónEpisodio 58Leganés, Madrid

Píldoras del Conocimiento

Estrategias para hablar en público, conversar uno a uno y contar tu historia

Episodio

«La persona más poderosa del mundo es la que cuenta historias.» Tres escenas para comunicar mejor, con Raúl Barrios.

Partimos del campo de distorsión de la realidad de Steve Jobs y lo bajamos a tres situaciones cotidianas: un discurso en la boda de tu mejor amigo, una conversación tensa con alguien que aprecias y la historia que cada uno lleva dentro. De cada una sacamos estrategias concretas: mostrarse humano, ajustar el discurso, empezar por el porqué, la regla del pico y el final, la asertividad y el poder de las preguntas.

Carátula del episodio 58, El mejor contador de historias del mundo
Audiopodcast · Episodio 58 · 50 min El mejor contador de historias del mundo
0:00 / 49:47

Grabamos este episodio un sábado pasada la medianoche, en septiembre de 2020, al final de una semana dura y con mi voz todavía en rehabilitación. Raúl y yo queríamos hablar de comunicación de una forma distinta: no con una lista de consejos, sino contando historias y sacando de ellas lo que sirve.

Formación · Comunicar para vender

PdC Emprendimiento

Contar historias que conectan es la base del marketing y de la venta. En PdC Emprendimiento te enseño a aplicarlo a tu negocio: copy, embudos, correo y ventas.

Conocer PdC Emprendimiento Pregúntame por WhatsApp

Quién se sienta a la mesa

Raúl Barrios

Odontología y comunicación

Raúl Barrios

Odontólogo y ortodoncista, lector incansable y viejo amigo del podcast. Le interesa la comunicación con sus pacientes y con quienes le rodean, y le encantaría dedicar algún día un episodio a las relaciones de pareja.

Episodio 51: El hombre en busca de sentido

Ver invitados
Fernando Alonso

Anfitrión

Fernando Alonso

Píldoras del Conocimiento. Ingeniero en inteligencia artificial, doctor en robótica, profesor universitario e investigador en robótica social.

Mi libro gratuito: Nacidos para Aprender

Ver Instagram

Píldoras del Conocimiento · Episodio 58Página 1 de 5

Prólogo · Steve Jobs

El campo de distorsión de la realidad

En octubre de 2011 Walter Isaacson publicó la biografía de Steve Jobs. En ella aparece varias veces una expresión que me intrigó: el campo de distorsión de la realidad. Nolan Bushnell, fundador de Atari, recordaba que discutía con Jobs sobre libre albedrío y determinismo: Bushnell creía que estábamos programados; Jobs defendía lo contrario, coherente con su fe en el poder de la voluntad para cambiar las cosas. Isaacson lo atribuye a una convicción profunda de que las normas no iban con él, alimentada por su rebeldía, su testarudez y la sensación de ser alguien especial. Tras su viaje a la India y la meditación, volvió convencido de poder transformar la realidad. Años después, cuando Mark Zuckerberg le pidió consejo, una de sus recomendaciones fue que visitara un templo en la India.

Hay una anécdota que circula en Quora, contada por un antiguo empleado de NeXT, la empresa que Jobs dirigió entre su salida de Apple y su regreso. En 1994, en la sala de descanso, Jobs preguntó de la nada quién era la persona más poderosa del mundo. Alguien respondió que Mandela. Según ese relato, Jobs replicó que no: la persona más poderosa del mundo es la que cuenta historias, porque marca la visión, los valores y los objetivos de toda una generación. Y añadió que Disney tenía el monopolio de las historias, y que él iba a ser el siguiente gran narrador. Un año después Pixar, la compañía que Jobs había comprado en 1986, estrenó Toy Story. En 2006 Disney compró Pixar y Jobs se convirtió en su mayor accionista individual.

Cuando trabajabas con él, lo que parecía imposible se volvía posible, o hacía que tú lo hicieras posible. Su famoso discurso de Stanford de 2005 son tres historias breves y emocionales: conectar los puntos, el amor y la pérdida, y la muerte. Con ese mismo formato construimos este episodio.

Píldoras del Conocimiento · Episodio 58Página 2 de 5

Primera escena · Hablar en público

El discurso en la boda de tu mejor amigo

A Raúl le tocó hablar en la boda de su mejor amigo. Se preparó a fondo, leyó sobre el amor y lo visualizó muchas veces. Unos días antes se puso enfermo y se quedó sin voz. En la preboda todos se reían porque sabían que le tocaba hablar al día siguiente. Le recomendaron pastillas de cafeína y acabó tomando seis. No sabía en qué momento le iban a dar la palabra, y esa espera le tuvo en tensión todo el banquete. Habló al final, después de la hermana de la novia, sin guion y sin papel, porque quería que fuera un reto.

Hubo momentos en blanco: cada vez que miraba al suelo buscaba la siguiente palabra, y ese segundo y medio le parecía una eternidad. Pero se centró en qué quería hacer sentir y a quién: a su amigo, con un mensaje de corazón sobre su generosidad y el respeto en la pareja, con un par de anécdotas y algo de humor. Salió muy bien. Su hermano le dijo después que tenía ganas de casarse solo para que hablara en su boda.

Lo que aprendimos de aquel discurso

Muéstrate cercano, falible y humano. Raúl empezó confesando que estaba nervioso y lo de las pastillas. Al exponer su debilidad, el público empatizó con él y él se quitó un peso de encima.

Ajusta el discurso a la audiencia y al contexto. El cura había hablado justo antes de la paciencia. Raúl lo recogió al vuelo: la paciencia está bien, pero se agota; lo que perdura es el respeto. Como un buen DJ, que mira la pista antes de elegir la siguiente canción, hay que mirar las caras de la gente: te van diciendo por dónde vas bien.

Equilibra guion y espontaneidad. Prepararlo da seguridad; leerlo al pie de la letra resta frescura y credibilidad, como el político que lee del papel. Raúl recuerda a Will Smith en Hitch: «este es tu metro cuadrado». Cada uno necesita su forma de sentirse seguro en su espacio.

Humor, brevedad y silencios. Quien está nervioso habla deprisa y contagia los nervios. Raúl, aun así, tomaba aire y hacía pausas. El silencio ayuda al que escucha y al que habla, que gana tiempo para pensar.

Lo que queda

Hay una frase muy citada, que suele atribuirse a Maya Angelou aunque aparece antes en otros autores: la gente olvidará lo que dijiste, pero no cómo la hiciste sentir. Yo apenas recuerdo el mensaje de una charla en la que un hombre tocaba la guitarra con un brazo robótico, pero sí la emoción que me dejó. El mensaje, muchas veces, es la huella emocional.

Píldoras del Conocimiento · Episodio 58Página 3 de 5

Capta la atención desde el principio

Mis estrategias para hablar en público: modular la voz, cambiar el tono y romper el patrón para mantener la atención. Pero si no la captas al principio, estás perdido. Repasando las charlas TED más valoradas, casi todas empiezan con algo inesperado, a veces hasta extravagante.

Empieza por el porqué

Es algo que fallamos mucho los ingenieros, y se lo repito a mis alumnos: si no cuentas tu misión, no conectas. Las cifras y los datos son racionales. Simon Sinek lo explica en una de las charlas TED más vistas y en su libro Empieza con el porqué (la charla me parece mejor que el libro): primero el porqué, después el cómo y por último el qué, justo al revés de lo habitual. Apple arranca con un propósito, pensar diferente; después explica cómo, con productos que te pueden cambiar la vida; y al final enseña el producto, sin entrar en la guerra de las especificaciones. Quien solo te cuenta el qué (procesador, núcleos, memoria) acaba compitiendo en precio. Compramos por emoción y racionalizamos después. Por eso una defensa de trabajo de fin de máster con voz plana hace desconectar al tribunal: también un trabajo académico hay que saber venderlo.

Sencillez y facilidad cognitiva

Raúl recomienda el palacio de la memoria para recordar la estructura de un discurso: repartes las ideas por las habitaciones de tu casa y las recorres mentalmente. Pero avisa: si te centras más en recordar que en comunicar, pierdes lo esencial. Sé sencillo y ve a lo que quieres que escuche el otro. Eso conecta con la facilidad cognitiva: un mensaje simple, repetido, con humor y que ya nos resulta familiar se cree más, incluso cuando no es verdad. El marketing lo usa constantemente. Los buenos oradores la combinan con tensión: suben y bajan la intensidad.

La regla del pico y el final

Daniel Kahneman describió que recordamos una experiencia sobre todo por su momento más intenso y por cómo termina. Una película que disfrutas pero acaba de forma rara te deja peor sabor, y con el tiempo la recuerdas peor de lo que fue. A mí me pasó con El hoyo. Por eso los grandes discursos y las grandes historias, como el viaje del héroe, capturan la atención al principio, descansan un poco y terminan en lo más alto. Si el clímax está en el nudo y el desenlace afloja, el recuerdo empeora.

Píldoras del Conocimiento · Episodio 58Página 4 de 5

Segunda escena · Uno a uno

La conversación que puede romper una amistad

Cuando empecé con el podcast, un amigo de muchos años malinterpretó algo y me mandó un mensaje muy tóxico. Creí tener dos opciones, las que algunos llaman las del tonto: callarme y guardar rencor, o estallar. No exploté del todo, pero acabó en confrontación. Es lo típico de las conversaciones cruciales: hay emociones, no te las has preparado y hay algo importante en juego. Raúl lo resume bien: en cuanto uno ataca y el otro se defiende, ya no se busca una solución, sino ganar o hacer más daño.

La salida es un tercer camino: la asertividad. Decir lo que tienes que decir con humildad y razones, sin agachar la cabeza ni defenderte con fiereza. Respetar la opinión del otro aunque no la compartas y explicar qué te ha sentado mal y por qué. Cuidar el momento: a veces conviene dejar pasar unos días. Recordar lo que te une a esa persona y ponerte en su lugar, sin por ello dejar que cruce los límites que has marcado. Y no caer en la trampa de la reacción defensiva automática.

Cuando haces preguntas, el otro encuentra solo la respuesta que tú pretendías.Fernando Alonso

La herramienta clave son las preguntas, al estilo socrático. Preguntar baja la intensidad, te ayuda a entender por qué el otro razona así y te permite ponerte en paralelo en lugar de chocar. Como decidimos por emoción y lo justificamos después, la razón que te da el otro rara vez es la que originó el problema, y a veces ni él la conoce. Además, a nadie le gusta que le den consejos. Con mis hijos lo aplico a diario: en lugar de regañarles, les pregunto si están seguros de haberlo recogido todo, y me voy. Raúl añade otra pieza: parte de lo que le interesa al otro. Cuando pasas todo tu tiempo libre aprendiendo, cuesta conectar con amigos de toda la vida que tienen otras inquietudes. Ahí ayuda recordar que lo suyo tiene para ellos el mismo valor que lo tuyo para ti.

También hablamos de humor y de sinceridad. El humor se entrena, empapándote del de cada lugar (las parejas de los dos vinieron de Cuba y tuvieron que aprender el de aquí), aunque cada persona parte de una base propia de alegría. Y la comunicación puede usarse para manipular, pero en relaciones a medio y largo plazo lo que funciona es hablar con sinceridad. Mirar a la cara ayuda: las microexpresiones que estudió Paul Ekman dan muchísima información que perdemos por no fijarnos.

Tercera escena · Tu historia

«Díselo»

La última historia es la nuestra: dos personas cansadas, grabando un sábado a medianoche porque creemos que a alguien le puede servir. Lo que mueve no es el acontecimiento, el premio o el título, sino el proceso y la pasión por crear. Raúl cerró con su historia. Hace años, conduciendo hacia el trabajo, vio pintada en una montaña una palabra enorme: «Díselo». Llevaba días pensando en una persona que había conocido. Esa misma tarde quedó con ella y le dijo que le gustaba. Hoy es su mujer y tienen dos hijos. Todos tenemos una historia que contar y una conversación pendiente. ¿Cuál es la tuya?

Mi libro gratuito

Nacidos para Aprender

Sesgos, persuasión, emociones y decisiones: el libro reúne lo esencial de cientos de lecturas para comunicar y decidir mejor. Déjame tu correo y te lo envío gratis.

Quiero el libro

Píldoras del Conocimiento · Episodio 58Página 5 de 5

Para seguir tirando del hilo

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

PdC Emprendimiento

Marketing, ventas y emprendimiento digital

Mi formación para ver el tablero completo de un negocio digital: captación de leads en varios canales, 13 formas de ascensión del primer contacto a la venta, ecosistema de ofertas y ventas por email. Con acceso para siempre a la comunidad de Píldoras del Conocimiento.

Ver PdC EmprendimientoPregúntame por WhatsApp

Edición especial · Regalo para lectores

Lo que la gente te dice sin abrir la boca

Mi guía de comunicación no verbal: ese 80 % de lo que comunicamos sin palabras, para leerlo en una negociación, una entrevista o una cena, y cuidarlo en uno mismo.

Más de 40.000 personas ya reciben mis correos.

WordPress Video Lightbox