Seleccionar página
InversiónEpisodio 8Leganés, Madrid

Píldoras del Conocimiento

Entrevista a Carlos Aizpurua, creador del podcast Iceberg de Valor: pensamiento independiente, reinversión de capital y su cartera

Entrevista

«No quiero ser la banda tributo de nadie.» En el cerebro del inversor Carlos Aizpurua.

La primera grabación se nos estropeó y Carlos aceptó repetir. Ingeniero de 25 años y autor de uno de los podcasts de inversión en valor más originales en español, explica por qué huye de las empresas de las que habla todo el mundo, por qué le atrae más la capacidad de reinversión que lo barato, qué llevaba en cartera, qué fondos admira, por qué no copia posiciones y por qué cree que la indexación es lo mejor para la mayoría.

Carátula del episodio 8, En el cerebro del inversor Carlos Aizpurua
Audiopodcast · Episodio 8 · 66 min Invirtiendo con Carlos Aizpurua, de Iceberg de Valor
0:00 / 1:06:23

Escucharlo también en YouTube

Otoño de 2018. Hicimos esta entrevista dos veces: la primera grabación se estropeó y solo la disfrutamos Abraham y yo. Carlos Aizpurua tuvo la generosidad de repetirla. Por entonces su podcast semanal, Iceberg de Valor, era ya un referente de la inversión en valor en español, precisamente porque no repetía lo que decía todo el mundo. Lo que sigue es una clase de pensamiento independiente: cómo formarse una opinión propia en un mundillo donde todos se copian y por qué eso, a largo plazo, enseña más que acertar.

Formación · Inversión con criterio

PdC Inversión

Lo que en 2018 era un pequeño curso hoy es mi formación completa para invertir tus ahorros con criterio y a tu ritmo: inversión en valor, empresas de calidad, inmuebles y toma de decisiones. Con profesores invitados como Paco Lodeiro, Sergio Falla o Jaime Rodríguez de Santiago.

Conocer PdC Inversión Pregúntame por WhatsApp

Quién se sienta a la mesa

Carlos Aizpurua

Invitado · Inversor particular

Carlos Aizpurua

Ingeniero, con experiencia en Estados Unidos y Alemania, entonces en una empresa del grupo CAF. Creador del podcast semanal de inversión en valor Iceberg de Valor. Dedicaba unas treinta horas a la semana a estudiar empresas.

Iceberg de Valor en Rankia

Ver invitados
Abraham Jiménez

Copresentador y entrevistador

Abraham Jiménez

Cofundó el podcast conmigo en 2018. Nos conocimos en el grupo de inversión que había creado en Telegram, donde la conversación pasó de las criptomonedas y el pelotazo a las valoraciones de empresas.

También en el episodio 6

Ver invitados
Fernando Alonso

Anfitrión

Fernando Alonso

Píldoras del Conocimiento. Ingeniero en inteligencia artificial, doctor en robótica, profesor universitario e investigador en robótica social. Inversor particular.

Mi libro gratuito: Nacidos para Aprender

Ver Instagram

Píldoras del Conocimiento · Episodio 8Página 1 de 4

Un podcast que obliga a pensar

Carlos invertía en fondos desde los dieciséis, en fondos de banco, nada especial, aunque reconoce que empezar con un mínimo ya te pone en el camino. Hacia 2016 descubrió los blogs y los vídeos de Alejandro Estebaranz, la persona que más le abrió a este mundo, y vio que entendía la inversión en valor: por qué una empresa está infravalorada y por qué alguien la compra. Pensó que podía hacerlo. Empezó a invertir, con aciertos y errores, y muy pronto, el podcast.

Ese podcast le ha hecho mejorar a nivel personal porque no le vale repetir la opinión general: si dice lo mismo que todos, no tiene sentido. Tiene que buscar temas y formarse una opinión propia, y cada semana el listón sube. Le quita muchas horas, pero son horas que de otro modo no aprovecharía tan bien. Y le escucha gente muy buena, mejor que él, lo que le exige todavía más. Para encontrar temas evita alimentarse solo del ambiente español: si todo lo que recibe son las posiciones de los fondos de aquí, no aporta nada. Prefiere escuchar lo que se cuenta en el resto del mundo.

¿Y si se queda sin ideas, como les pasa a los canales muy de nicho? Cada semana no sabe de qué hablar, y de esa vorágine sale algo. Si llega a saturarse, bajará la frecuencia. Lo tiene claro: no quiere ser el más popular; le importa más que le escuche un gestor al que admira que tener dos mil oyentes más. Abraham lo relacionó con la idea de los mil seguidores verdaderos, que popularizó Kevin Kelly: mejor mil personas cercanas que valoran lo que haces que doscientas mil que no. Y yo, con Ryan Holiday y El obstáculo es el camino: exponerse cada semana es salir de la zona de confort y sacar una parte de uno que no conocía.

Pocos libros, pero con una idea central

Carlos no lee tantos libros como cabría esperar; los podcasts también son un medio excelente para aprender. Sus tres imprescindibles: Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman, porque le apasionan los sesgos y reconocérselos a sí mismo; Un paso por delante de Wall Street, de Peter Lynch; y You Can Be a Stock Market Genius, de Joel Greenblatt, coincidiendo con Jesús Argaiz. Lynch y Greenblatt escriben con humor y muchos ejemplos, y el ejemplo ayuda a que la idea cale. Benjamin Graham, en cambio, no le divierte: había oído tanto sus conceptos que el libro le llegó destripado.

Lo que no soporta son los libros recopilatorios, llenos de citas de muchos autores y sin una idea central. Prefiere uno largo, incluso repetitivo, si es coherente y deja una idea bien asentada. Fuera de la inversión le gustó Superficiales, de Nicholas Carr, sobre cómo internet está cambiando nuestro cerebro y erosionando la atención, algo que como millennial notaba. Confiesa que le cuesta leer novelas o ver series: si no saca una lección, no se engancha. Aunque luego, admite entre risas, es el primero en ver First Dates.

Píldoras del Conocimiento · Episodio 8Página 2 de 4

Lejos del consenso y cerca de la reinversión

Definir su estilo le resulta más fácil por lo que no hace: no invierte en materias primas ni en financieras, y cada vez menos en los nombres populares. Oyó a un inversor en microempresas decir que siempre hay alguna acción de la que se habla todo el rato en Twitter, y que en esa no quería entrar. Carlos se identifica: ve cómo su opinión sobre algunas posiciones muy comentadas empieza a sesgarse según lo que dice uno u otro. Por eso prefiere ir donde hay menos gente, a empresas poco conocidas y, a ser posible, no muy grandes.

Y algo que cada vez hace menos: comprar lo que simplemente está barato, a diez veces beneficios. Le atraen más los activos ocultos, la empresa que lleva cinco años sin hacer nada pero tiene un desarrollo interno que puede cambiarlo todo, y sobre todo el poder de reinversión: la capacidad de invertir en negocios adyacentes, quizá no evidentes, de forma que la empresa que conociste se convierta en otra y multiplique por cinco. Su círculo de competencia está ahí, en esas situaciones de reinversión y a menudo en tecnología. El software, por ejemplo, se valora mal con frecuencia: el producto ya está desarrollado y cada venta adicional deja más margen, una relación que no es lineal.

La cartera de 2018: de Facebook a Limbach

Su mayor posición era Facebook, y su tesis, la de un negocio aparentemente en declive con otro en paralelo que va muy bien, como el cable estadounidense con la fibra. La red original retenía cada vez menos tiempo de uso en Occidente, pero el precio de los anuncios se fija por subasta y tiende a subir; Instagram estaba en su mejor momento y podía añadir tiendas y mucho más; y WhatsApp, comprada por unos 19.000 millones de dólares, seguía sin monetizar.

Le parecía que su foso era peor que el de Instagram, pero que valía al menos lo que se pagó. Yo sugerí que un cambio de nombre, como el de Google a Alphabet, ayudaría a separar la marca de la red que iba peor; tres años después, en 2021, Facebook pasó a llamarse Meta. Carlos no entendía bien la jugada de Zuckerberg al subir tanto los costes y la inversión ese trimestre, pero pensaba que el valor, si está, acaba aflorando, por ejemplo separando las cuentas de Instagram, como Amazon hizo con AWS.

El resto, con sus palabras: Limbach Holdings, una microempresa estadounidense de construcción, sin foso y con contratos grandes donde a nada que algo salga mal entras en números rojos, que pesaba más de lo que quería tras caer justo después de presentarla. Majestic Wine, con Naked Wines dentro, una idea no aparente que podía convertirse en una compounder si reinvertía bien. Booking.

Baidu, a unas trece veces beneficios, barata pese al mal momento de las chinas; yo la había visto en el congreso internacional de robótica IROS, en Madrid, esa misma semana, y me dejó mala impresión, opinión personal. Corporate Travel Management, australiana, una especie de Booking para viajes de empresa, con mucho espacio para consolidar. Y Linamar, que cotizaba como si fuera puramente automovilística cuando tenía mucho más, y que podía incluso beneficiarse del coche eléctrico si los fabricantes subcontratan más piezas del motor de combustión. Además de clásicos como MTY Food Group o Flow Traders.

Copiando quizá ganes más dinero; haciendo tu camino, aprendes más.Carlos Aizpurua

¿Diversificación? No concentra un 20 % en una posición ni reparte un 1 % en muchas. Y le daba vueltas a una idea: qué le daría flujo de caja en plena crisis, justo cuando querría comprar una casa o un terreno barato, si todo cae a la vez. Su respuesta: el sueldo, mientras no te despidan, y negocios poco ligados al ciclo, como la comida rápida, el alcohol, los creadores de mercado o las situaciones especiales.

Píldoras del Conocimiento · Episodio 8Página 3 de 4

Fondos que admira y por qué no copia sus posiciones

No usa fondos ni ETF, salvo los antiguos y un plan de pensiones por fiscalidad: si dedica treinta horas a la semana a esto, no tiene sentido delegar. Su fondo preferido era ADW Capital, de Adam Wyden, que invierte en empresas que parecen en precio, incluso caras, pero esconden algo que el mercado no ve: Ferrari, Fiat, EnviroStar o Imvescor, de la que era el principal accionista cuando MTY la compró, operación a la que se opuso porque veía en ella una futura MTY.

En España le encanta Valentum, muy pegada a los números, lo que hace que difícilmente se deje dinero pero también que le cueste tener una acción que multiplique por diez, porque vende cuando se pone en precio. También citó a Scott Miller, de Greenhaven Road, y le gusta Fundsmith, de Terry Smith, porque entiende la partida de ajedrez de cada sector, como por qué Domino’s es mucho mejor negocio que Papa John’s.

¿Copiar sus posiciones? Es una buena forma de empezar, y él lo hizo. Pero ahora, cuando un fondo compra algo, se informa de lo que hace el fondo y no mira la empresa, porque el sesgo de autoridad es brutal: te dices que la analizas sin sesgos, pero tu maestro la ha comprado y no es verdad. Él quiere hacer su propia cartera, «tocar mi propia música y no ser una banda tributo».

No por soberbia: si una idea es buena, es buena. Pero a largo plazo aprendes más haciendo tu camino y equivocándote. Igual que pedimos a una empresa que no mire el corto plazo, quizá ganes menos dinero al principio, pero te conviertes en un inversor independiente. Lo mismo con empresas como Constellation Software o Burford: se habla tanto de ellas que ya no puede mirarlas sin estar condicionado. Hay un millón de buenas ideas en el mundo.

¿Debería invertir por su cuenta quien empieza?

Su respuesta es honesta: que considere muy seriamente la indexación. Es sencilla, ahorra tiempo y funciona. Para hacerlo mejor que el mercado necesitas una opinión distinta a la del grupo, y por definición la mayoría no lo hará excepcionalmente bien. No hace falta ser introvertido ni especial, pero sí sentirse muy cómodo fuera del consenso. Si no encajas, indexarte es lo más fácil, y debería ser la solución para el 95 % de la gente. No pasa nada. Delegar en un gestor también vale, con un matiz: si no entiendes lo que hace, tras cinco años malos te costará creerle. Lo neutro de un índice ayuda a mantenerse.

Sobre las modas del momento, las criptomonedas o el cannabis, reconoce que entiende poco y que tienen pinta de burbuja; si viera adopción real y una ineficiencia, no se cerraría. El análisis técnico no le convence: comprar lo que sube y vender lo que baja tiene poco sentido, sus patrones son tan sencillos que cualquier ordenador los programaría, y le parece negligente vender a la gente que es fácil. ¿Y el ciclo? Cree en él por la naturaleza humana, como explica Howard Marks, pero casi nadie gana dinero de forma constante con predicciones macroeconómicas, salvo contados como Druckenmiller, Soros o Dalio. Diversifica lo suficiente y decide empresa a empresa.

Lo que se lleva el oyente

Busca tu propia opinión, aunque sea más difícil y puedas equivocarte. Aléjate de lo popular: cuanto más se habla de una acción, más te condiciona. Mira la reinversión, no solo el múltiplo. Desconfía de tu propio sesgo de autoridad cuando copias. Y si no te ves cómodo fuera del consenso, indéxate sin complejos.

Al final le preguntamos por su autorrealización. No se veía escribiendo un libro, pero sí divulgando y ayudando a otros a reducir el factor suerte que a él le llevó a este mundo, quizá como mentor de alguien que empieza. Y una frase que dice mucho: la gente de su alrededor no siempre entendía lo que hacía, y la línea entre parecer un pringado y ser un referente es muy fina.

Libro gratuito

Nacidos para Aprender

Sabiduría, riqueza y fortaleza mental: el bloque de riqueza ordena lo que aprendimos en estas primeras entrevistas sobre invertir con criterio propio. Te lo envío gratis por email.

Conseguir el libro

Píldoras del Conocimiento · Episodio 8Página 4 de 4

Para seguir tirando del hilo

Edición especial · Regalo para lectores

Las empresas de calidad que yo miro antes de invertir

Mi listado en PDF: negocios con ventajas duraderas, buenos márgenes y poca deuda, para tenerlos localizados el día que el mercado los ponga a buen precio.

Más de 40.000 personas ya reciben mis correos.

WordPress Video Lightbox