Segunda visita de Miriam Collado, seis meses después
«No tienes que ser referente, tienes que ser ejemplo.» Miriam Collado no dejó su puesto de directora en un mal momento, sino cuando su proyecto empezó a dar dinero de verdad.
De directora de marketing a emprendedora digital: el primer ingreso como punto de inflexión, el autocuidado aprendido a golpes, el síndrome del impostor que a veces es falta de habilidades, el viaje a Londres que le cambió el termómetro del dinero, la escalera de la marca personal y su plan paso a paso si empezara hoy de cero.

Ver el episodio completo en YouTube
Miriam ya había estado en el podcast medio año antes, y nos quedamos con ganas de seguir. Esta vez hablamos de marketing, de psicología y de ir a la raíz de las cosas. Me contó algo curioso: desde que emprende, recuerda cada mes con una nitidez que antes no tenía, asociado a una ciudad, una experiencia o un momento. Vive más intensamente.
PdC Emprendimiento
Mi formación para construir un negocio digital que funcione: captación por varios canales, ofertas, ventas por correo y el ecosistema que lo sostiene todo.
Conocer PdC Emprendimiento Pregúntame por WhatsAppQuién se sienta a la mesa
Marca personal y marketing
Miriam Collado
Antigua directora de marketing, formada en neuromarketing y con estancias de estudio en Bristol, Londres y Oxford. Hoy enseña a construir marca personal desde el marketing, sobre todo en LinkedIn, con su método de la escalera de la marca personal.
Anfitrión
Fernando Alonso
Píldoras del Conocimiento. Profesor universitario e investigador en robótica social. En esta mesa, el que hace las preguntas.
Píldoras del Conocimiento · Episodio 130Página 1 de 5
Primera parte · El salto
El punto de inflexión fue un ingreso
Yo daba por hecho que su cambio había empezado en un mal momento. No: empezó cuando su proyecto paralelo empezó a darle dinero de verdad. Ahí pensó que aquello era otra cosa y que no quería perderlo nunca. Compartimos un motor, el amor por la libertad. Ella teletrabajaba desde 2020 y lo consideraba innegociable, pero entendió la libertad de otra forma al emprender: sin jefe ni horario fijo, aunque trabaja más que nunca. Le recordé que la palabra robot, que popularizó el escritor checo Karel Čapek, viene de robota, trabajo forzoso; cuando trabajas en lo tuyo, deja de sentirse así.
Para Miriam, el dinero, el poder, la fama o la libertad son consecuencias de un trabajo bien hecho, no un fin. Si aportas mucho valor al mundo, el mundo te lo devuelve. Y la libertad llega después de construir una estructura que la permita; hasta entonces, reconoce, fue más esclava que en cualquier empleo.
El batacazo: crecer más rápido de lo que estás preparada
Su mayor golpe fue crecer a una velocidad atípica y exigirse más de lo que estaba preparada. Cada mes era como un máster. No lo cambiaría, porque es lo que la hizo crecer, y anima a salir de la zona de comodidad aunque al principio te sientas torpe. Pero aprendió el autocuidado a golpes: cuida la mente, que en trabajos como los nuestros es la herramienta principal; cuida el cuerpo, que es el vehículo; y come bien, porque los restaurantes de cada día en épocas de mucha carga también queman.
Le pregunté por la falta de referentes femeninos que se atrevan a arriesgar. Le encantaría ser ese ejemplo. Respeta a quien deja su carrera por la familia, pero ella no lo haría: no quiere depender de nadie, y le preocupa el mensaje de abandonarlo todo, porque muchas mujeres que paran su carrera se encuentran después en una situación vulnerable. Ahí coincidimos en una palabra que resume casi cualquier debate: contexto. A las redes les gusta lo categórico y a nadie le gusta un «depende», pero las respuestas cortas a problemas complejos suelen engañar.
Píldoras del Conocimiento · Episodio 130Página 2 de 5
El síndrome del impostor y las pequeñas demostraciones
La objeción que más ve en sus alumnas, y también en hombres, es no verse capaces. Y aquí dijo algo valiente: a veces no es un síndrome, es que de verdad faltan habilidades. El primer paso es ser crítico con el punto de partida y formarse. Pero formarse no basta: «mucha gente estudia para sentirse útil en lugar de trabajar para serlo». ¿La cura? Pequeñas demostraciones de que eres capaz. Cuando lanzó su primer producto mínimo, le daban pánico las llamadas de venta. Visto con perspectiva, no era el síndrome: le faltaba confianza en su producto, y eso se gana con pruebas y con los primeros casos de éxito, que eran su obsesión.
Yo añadí que en la venta, cuando muestras necesidad, el cliente se aleja. Por eso conviene obsesionarse con que el producto transforme de verdad y con que ese primer cliente consiga lo que compró: así entiendes qué palancas funcionan y construyes un caso de éxito. Y, si aún no lo tienes, el primer caso de éxito puedes ser tú. Es una idea clásica del copywriting: la mejor publicidad es la que no parece publicidad.
No tenemos que desear tener algo. Tenemos que desear ser la persona que merece tenerlo.Miriam Collado
Ser ejemplo, y la cura de la envidia
A quien llega queriendo ser referente en LinkedIn, Miriam le responde que tiene que ser ejemplo: coherente con lo que dice y vende. Si te posicionas como experto en marketing, aplícalo a tu propia marca. Y propone un indicador que me pareció buenísimo: que personas de tu mismo sector te digan que te admiran. Es la primera señal de que vas bien; los clientes llegan como consecuencia.
Compararse no es malo: sirve para medir si vas por buen camino. El problema llega cuando la comparación se vive como amenaza. Entonces el cerebro tiende a demonizar al otro, porque nadie se considera mala persona. Para Miriam, la única cura de la envidia es la admiración: convertirla te permite aprender del otro por imitación en lugar de hacerte pequeño. Y un error grave: cambiar lo que haces por compararte, cuando lo que te ha traído hasta aquí son tus fortalezas. Mejor potenciarlas, y si se puede, sumarlas a las de otros.
Segunda parte · Mentalidad
El viaje que le cambió el termómetro del dinero
Estudió en Bristol, Londres y Oxford. En Londres conoció a chicos de veinte a veinticinco años que facturaban en un mes lo que ella ganaba en un año como directora, y que aun así se sentían pequeños porque aspiraban a mucho más. Ella se sentía privilegiada porque se comparaba con sus amigas. El termómetro del dinero depende del entorno con el que te comparas. Desde entonces procura sentarse en mesas donde es la más pequeña, escuchar con humildad a quien tiene más resultados y desaprender creencias: que el Estado se lo quedaba todo, que hacía falta una idea brillante y una ronda de inversión. Aquellos chicos solo tenían marca personal, una habilidad que generaba ingresos y valentía para hacer lo que otros no se atreven: hablar en público, hacer un directo aunque no entre nadie, asumir críticas.
Píldoras del Conocimiento · Episodio 130Página 3 de 5
Lo que más ha aprendido estos meses: que los contactos abren más puertas que la propia comunicación, y que las relaciones de verdad, de largo plazo, se notan frente a las puramente transaccionales, que huelen a necesidad. Las oportunidades que tiene ahora no las tenía antes; las ha ido forjando. Hay que aportar algo a la otra persona: Rafa Nadal no se sentaría con ella si no tuviera nada que ofrecerle.
Tercera parte · Marca personal
La escalera de la marca personal
Así llama Miriam a su método: no puedes llegar de un salto a lo alto de la escalera. Antes de sentarse en este podcast estuvo en otros mucho más pequeños, en llamadas de Zoom de las que mucha gente huye, y eso le dio la capacidad de comunicar por la que la invité. «Si no estoy ganando 500.000 euros al mes, es porque todavía no me lo merezco.» Yo le respondí que, cuando hablo con alguien, no lo valoro solo por quién es hoy, sino por quién intuyo que va a ser. A ella le pasa igual: ayuda más a quien tiene ganas, y prefiere vivir confiando en las personas, aunque eso le cueste algún golpe.
¿Se está desvirtuando la marca personal? Le recuerda a 2020, cuando todos los sobrinos eran gestores de redes. La barrera de entrada es baja porque publicar es fácil. Pero la marca personal es crear una marca alrededor de tu nombre, y eso exige branding, comunicación con demanda en el mercado y negocio: qué pasa cuando alguien te descubre. Reducirla a publicar es peligroso. La venta social es lenta y está saturada; las grandes marcas invierten más en anuncios por algo. Depender solo del orgánico te deja vulnerable al algoritmo y a la avalancha de contenido hecho con IA que ni sus autores leen. El marketing es precioso, pero complicado. Y, como la inversión, muy meritocrático: cuanto más sabes, mejores resultados.
Antes de decidir hacia dónde lleva su negocio, Miriam se pregunta qué vida quiere. Sus valores son libertad, generosidad y valentía, y por eso todo lo construye en línea, para poder trabajar desde una cafetería o irse a la playa un miércoles, aunque trabaje en domingo. Yo maticé que no es lo mismo facturar un millón con un sistema casi automatizado que facturar un millón con unos costes que se comen el 80 % y sin tiempo libre.
También hablamos de por qué tanta gente se siente engañada: nos prometieron que una carrera garantizaba calidad de vida, y hoy un título es la norma. Las habilidades que dan dinero, para Miriam, son vender, invertir y comunicar. Yo añadí una más: resolver problemas reales. Si comunicas muy bien pero tu producto no funciona, no tienes nada.
Píldoras del Conocimiento · Episodio 130Página 4 de 5
Cuarta parte · El plan
Qué haría si empezara hoy de cero
Le planteé el reto: pierde tu audiencia, tu comunidad y tu base de datos, y empieza sin dinero, con todo lo que sabes hoy. Este fue su plan:
Desde el primer día. Contenido en varias redes con una estrategia que mezcle entretenimiento, educación e inspiración: uno al día en Instagram, uno o dos en LinkedIn, tres en TikTok. Un reto público, como crecer diez mil seguidores en un mes documentando el proceso. Y una base de datos de correos desde el primer momento.
Segundo mes. Directos en varias redes a la vez y venta de un producto digital antes de construirlo, para validarlo.
Tercer mes, o al llegar a unos 10.000 euros al mes. Publicidad hecha por ella misma, con seguimiento en la web y remarketing, más eventos presenciales.
Cuando no pueda atender a todos. Un setter, aunque convierta menos que ella, porque la dueña de la marca es quien mejor cierra.
Hacia los 50.000 euros al mes. Afiliados, colaboraciones, más productos y una marca que no dependa solo de su nombre, porque una marca personal no se puede vender.
Yo le añadí la última fase que he descubierto: construir ventajas competitivas y un ecosistema, primero de productos que se refuercen entre sí, como hace Apple, y después de ofertas, como propone Alex Hormozi: de atracción, de retención y de aumento del valor de vida del cliente.
Comunidad, persuasión y manipulación
Y luego, la comunidad: hoy es una ventaja competitiva enorme, y lo más bonito para Miriam es cuando se encuentra en persona. Pero estudió marketing político dentro del neuromarketing y conoce las técnicas que se usan para cohesionar grupos: hablar siempre en plural, crear un enemigo común, el «nosotros contra ellos», y quitar responsabilidad al miembro, porque la culpa es del enemigo. Las redes premian esa polarización. La diferencia entre persuadir y manipular está en la intención: el marketing ético pone a las personas por delante de los números y solo da mensajes en los que crees y que sabes que ayudan, por eso hay que validar el producto antes.
Su consejo final: cree en ti, porque es la única forma de que otros crean; actúa como alguien que lo cree, atrévete, piensa en grande y no te quedes en la burbuja que ves a tu alrededor. Tras grabar, nos fuimos a dar un paseo y seguimos hablando, de temas más personales; ese audio extra lo tienes abajo.
La conversación continúa
Tras grabar, Miriam y yo seguimos hablando fuera de micrófono, dando un paseo. Una charla más íntima con ideas que no entraron en el episodio. Descárgala gratis.
Quiero el audio extraDirectorio
InvitadaMiriam Collado en LinkedIn
EpisodioSu primera visita al podcast
Episodio142. Comprar tráfico es otra forma de invertir
Episodio139. Negocios de servicios digitales, con Diego Abreu
Episodio116. Membresías, con Magí Pons
Episodio141. Luis Villanueva: SEO, IA y negocios digitales
FormaciónMasterclass de Ingresos
FormaciónPdC Emprendimiento
Libro gratuitoNacidos para Aprender
Píldoras del Conocimiento · Episodio 130Página 5 de 5
Negocios de servicios digitales, con Diego Abreu
Mastermind de marketing y negocios digitales
SEO y GEO en la era de la IA, con Luis Villanueva
